Cuerpo y Patrimonio.

Lía Arenas Arce
Lía Arenas Arce Artículos
Propuesta de una identidad corporal como patrimonio intangible de una sociedad.

 

“...Bastaría, tal vez, con que observáramos el infinito despliegue de los seres que nos rodean;...adentrémonos en sus actitudes, en sus ideas, en su drama, en su comedia, en el sencillo rito del vivir cotidiano o en la resonancia de su gran historia (...) Para mí, eso es coreografía”.

 

Patricio Bunster.

 

Se podría decir que la danza se convierte en un arte en el momento que surge la intención que emerja con el objetivo de ser un espectáculo y además cuente con profesionales, con personas que se especialicen en el hacer danza, siendo expertos en este oficio. Las condiciones históricas que permitieron que esto se desarrollara se relacionan directamente con las Cortes de los Siglos XVI y XVII. 

 

La danza como manifestación artística llega a Chile en la segunda mitad del siglo XIX, con la presencia de compañías europeas que venían bajo el contexto de giras latinoamericanas. Fue con la visita de la bailarina Ana Pavlova y su compañía el año 1920, con la presentación de la obra “La muerte del cisne”, que comienza a nacer un intenso gusto por este arte y las primeras intenciones por parte de la sociedad de aprenderlo. Uno de los bailarines de la compañía de Pavlova decide quedarse en Chile fundando la primera academia de ballet clásico, el primer intento por formar bailarines en el territorio nacional y en un contexto cultural propio. El año 1928 llega a Chile Andreé Haas, bailarina sueca que traía todos los estudios de la danza moderna europea, característica de la primera mitad del siglo XX, que rompía con la tradición académica, tanto en su técnica como en sus metodologías de creación escénica. Las instituciones que dieron lugar a que se desarrollara este conocimiento- fueron el Instituto de Educación Física y posteriormente el Conservatorio Nacional de Música, parte de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile, actual Facultad de Artes, impartiendo clases de movimiento a los estudiantes de música. La metodología de trabajo tenía un claro enfoque moderno, propiciando el terreno y creando un contexto para la posterior creación de la Escuela de Danza el año 1941. La fundación del Departamento de Danza se llevó a cabo por la visita de la compañía alemana de danza -Ballet de Joss-, que en su visita a Chile, siendo invitados por Hass, dos de sus bailarines deciden quedarse en el país y llevar a cabo la formación de la escuela y un elenco estable de danza, actualmente el Ballet Nacional Chileno (BANCH). 

 

Paralelo a lo que estaba sucediendo con la Facultad de Bellas Artes, está la fundación de la Escuela de Ballet Clásico y elenco estable en el Teatro Municipal de Santiago el año 1949, por el bailarín ucraniano Vadim Sulima, quien también decide quedarse en Chile luego de una gira latinoamericana. Posteriormente el año 1959 se crea el BAM, Ballet de Arte Moderno, base del actual Ballet de Santiago. 

 

Desde la llegada de la danza a Chile como arte, es que su investigación, desarrollo y profesionalización ha sido llevada a cabo dentro de instituciones educacionales que buscan en la profundización de la disciplina, y la formación de bailarines, seguir nutriendo al quehacer y a la práctica de la danza en sus diversas manifestaciones, estilos e ideologías. Este trabajo ha tenido su principal enfoque en el desarrollo creativo del arte, siendo la corporalidad o identidad corporal de los sujetos que componen una sociedad, un tema nuevo y en creciente desarrollo, abordado en investigaciones de los propios bailarines, como por instituciones gubernamentales que han ido interesándose en el tema y abriendo espacios para el desarrollo del mismo. El primer caso proviene desde una perspectiva de trabajo de “danza y educación” y el segundo incluye planes desde el Ministerio de Educación, que implementan en la malla curricular de los últimos años de enseñanza media, talleres de teatro y expresión corporal,  o la formación del Ministerio del Deporte, que busca impulsar y generar el territorio apto para la actividad y educación del cuerpo, con planes que convocan a la comunidad a reunirse en los espacios públicos de sus barrios para realizar actividades deportivas. 

 

En el área de danza y educación, las bailarinas Victoria Gutiérrez y Alejandra Salgado, desde el año 2013 han llevado a cabo un trabajo de investigación y práctica en torno al tema, principalmente anunciando y defendiendo la idea de la importancia del cuerpo en los procesos de enseñanza y aprendizaje de los niños. El trabajo se ha posicionado como campo de estudio, el Departamento de Danza de la Universidad de Chile, hoy cuenta con un plan de estudio denominado “Danza y educación”. La investigación llevada a cabo por estas bailarinas se funda sobre la idea de que la enseñanza de la danza puede contribuir a una educación más integral y activa para las nuevas generaciones de chilenos, al reforzar la experiencia como una combinación de capacidades perceptivas y creativas; lo que depende, en primer lugar, del reconocimiento del movimiento como una forma de aprehender y pensar el mundo. 

 

Desarrollado por la misma institución gubernamental de cultura, actual Ministerio de las Artes, la Cultura y el Patrimonio, y bajo el desarrollo de políticas de fomento de la Danza, se la sitúa como: “un arte complejo que, en una dimensión, explora el cuerpo y sus diversas posibilidades de movimiento, y en otra presenta en escena ideas específicas que logran plasmar nuestra realidad social y cultural, rescatando indistintamente vivencias personales y colectivas, estableciendo reflexiones sobre el cuerpo y el movimiento en diversos aspectos y momentos históricos de nuestra sociedad. Esto último instala a la danza en un espacio y tiempo que la hacen constituirse como parte de nuestro patrimonio cultural, estableciéndose como un producto estético valorable y capaz de ser codificado en cualquier lugar del mundo por su carácter abstracto y su lenguaje universal. En este sentido, la danza propone múltiples retratos de nuestra sociedad, develando realidades culturales, políticas e históricas a través del movimiento y la composición coreográfica. Por otra parte, en su dimensión social o educativa y mediante procesos de enseñanza y aprendizaje, la danza produce revelaciones a través de la propia experiencia corporal que resultan imprescindibles para el desarrollo integral del ser humano. En este sentido, aparece como fundamental incorporar la danza en la educación”.

 

El patrimonio cultural no es sólo el conjunto de monumentos históricos, sino la totalidad dinámica y viva de la creación del hombre.

 

María del Carmen Díaz Cabezas 

 

Según la definición de la UNESCO, el patrimonio cultural inmaterial o “patrimonio vivo” se refiere a las prácticas, expresiones, saberes o técnicas transmitidos por las comunidades de generación en generación.

 

El patrimonio inmaterial proporciona a las comunidades un sentimiento de identidad y de continuidad: favorece la creatividad y el bienestar social, contribuye a la gestión del entorno natural y social. Numerosos saberes tradicionales o autóctonos están integrados, o se pueden integrar, en las políticas sanitarias, la educación o la gestión de los recursos naturales. Este patrimonio se puede manifestar en los siguientes ámbitos: las tradiciones y expresiones orales, incluido el idioma como vector del patrimonio cultural inmaterial, las artes del espectáculo, los usos sociales, rituales y actos festivos, los conocimientos y usos relacionados con la naturaleza y el universo, las técnicas artesanales tradicionales.

 

Según la definición de patrimonio inmaterial, con la cual es posible identificarlo y percibir cómo se desarrolla, considerando el desarrollo artístico y cultural de la danza, comprendiendo el movimiento del cuerpo como pilar fundamental del desarrollo humano y su identidad, es que nos podemos situar en una propuesta de patrimonio inmaterial que considere dicha identidad, desde la corporalidad de cada sujeto que habita un contexto social. Si bien, cada vez que nos referimos o nos encontramos frente a ejemplos de patrimonio inmaterial, que provienen desde la danza y el movimiento, se refiere a manifestaciones folklóricas, fiestas tradicionales que evocan a la historia, a un pasado que nos arroja identidad y que nos permite construir, la propuesta de un patrimonio que se vive en el presente genera un cambio en el paradigma temporal desde donde observamos la actividad patrimonial, por ende desde el tiempo en que nos identificamos. ¿Es sólo el pasado un referente de historia, identidad y patrimonio?.

 

La propuesta apunta, desde la creación y definición del patrimonio cultural inmaterial, y desde el desarrollo de la danza como arte escénico, incorporado y desarrollando relaciones desde la educación con la sociedad, proponer la corporalidad (expresión corporal), de cada sujeto social, como parte de nuestro patrimonio inmaterial. Muy profundamente, la propuesta deviene de la noción que la corporalidad es pilar fundamental de la identidad de cada persona y por ende parte importante de cómo concibe y construye el contexto que habita. El cuerpo es discurso, manifestación clara, que opera a través de la acción de su movimiento. Y en ese movimiento realiza una relación con el espacio que habita, en un diálogo con el contexto y una posibilidad de transformación constante. 

 

Esta identidad corporal se sitúa en la relación que se establece entre cuerpo y territorio, su geografía y arquitectura, siendo esa relación una experiencia que se transforma en conocimiento. 

 

¿Cómo la sociedad se puede construir desde un ser cuerpo? 

 

Durante la primera mitad del sXX, el bailarín alemán Rudolf Von Laban realizó una serie de investigaciones en torno al análisis del cuerpo en movimiento, pudiendo definir cualidades, tipos de energía, planos de movimiento, tipos de movimientos, entre otros, que permitieron ampliar el rango de movimiento y el surgimiento de una nueva técnica, denominada posteriormente técnica moderna Leeder, y en la creación, generando nuevas metodologías en la producción de coreografías y la interpretación, reconocido como expresionismo alemán. Posteriormente los trabajos de Laban fueron utilizados en las fábricas y construcciones en Inglaterra, desarrollando lo que se denominó economía del esfuerzo, para potenciar el trabajo de los obreros. Dentro de sus investigaciones, plantea que para que cualquier tipo de movimiento exista y sea posible, deben existir tres factores, a los que denominó factores de movimiento, siendo: tiempo, espacio y energía. La importancia que tiene el trabajo de Laban, para relacionarlo con la propuesta de esta investigación, es que permite generar una investigación en la identidad corporal de los sujetos, a partir de cómo son y cómo se mueven, pudiendo reconocer cómo somos en sociedad, cómo nos movemos y habitamos un contexto particular. También, observar el trabajo de Laban, permite situar la propuesta desde una perspectiva móvil y que tiene relación con la finalidad de la investigación, el cuerpo en movimiento como propulsor de identidad patrimonial. Es posible situar el patrimonio inmaterial en el contexto de los factores, siendo el patrimonio en sí movimiento. El factor tiempo sería la corporalidad de los sujetos y su transcurso del movimiento, el factor espacio el contexto que habitan, la relación cuerpo y espacio que deviene conocimiento, y la energía, la acción de movimiento.  A raíz del análisis de movimiento realizado por Laban, es que se abrió desde entonces la posibilidad de comprender la manera en la cual nos movemos, desde cada identidad, en relación con el propio cuerpo, con el cuerpo de otros, con el espacio en que se mueve y con el tiempo que transcurre en ese movimiento. Esta relación nos permite entender el trabajo patrimonial como cuerpo móvil que se compone de ejes que lo construyen y contienen, de vida y contenido. 

 

Siguiendo con la propuesta, es necesario generar una propia definición de patrimonio: Cuerpo en donde se sitúa una constante relación entre pasado, presente y futuro, respondiendo y haciendo reflejo de qué es lo que toma importancia en nuestra historia para que nos identifiquemos en ella, siendo capaces de construir sociedad, identidad y sentido. El patrimonio es importante en tanto hace sentido en el presente que se habita, recopilando elementos del pasado y logrando así generar un porvenir al cual queramos ir a habitar. Observar el patrimonio como un cuerpo en el presente, que hace del pasado un sentido para el futuro, nos permite situarnos como sociedad en la duración, generando una temporalidad propia en la cual habitamos.

 

La definición comprende tres puntos claves:  

 

  1. Situar el patrimonio en el presente.
  2. Proponer el patrimonio como un cuerpo móvil, capaz de transformarse en el movimiento propio.
  3. Proponer la corporalidad como parte de nuestra identidad y patrimonio intangible.

 

Se reconoce el punto número tres como principal guía de la propuesta. Aparece así una primera pregunta como punto de inicio para llevar la investigación a un lugar práctico de acción. ¿Cómo hacemos que la sociedad vaya tomando conciencia de su ser cuerpo?

 

Es aquí cuando ponemos el punto de análisis en el cotidiano de los habitantes de un contexto social, y nos encontramos con una iniciativa que desde la gestión cultural, ampliando el campo de creación y acción, está desarrollando desde la práctica el trabajo de generar un reconocimiento corporal del sujeto, con el objetivo de identificar una corporalidad y relacionarse a través de ella.  

 

“Baila Como Quieras”

 

Colectivo Gamera es un colectivo multidisciplinar que lleva a cabo diversos proyectos artísticos, siendo “Baila Como Quieras” uno de ellos, los cuales todos trabajan bajo la misma idea de colaboración y de hacer participar al público en la realización de los mismos. El objetivo de “Baila Como Quieras” es generar espacios de movimiento, en donde las personas que participan son invitadas a sesiones de 2 horas de movimiento libre, en donde cada sesión tiene un foco de atención distinto, pero siempre poniendo énfasis en la relación del cuerpo con su propio movimiento, interactuando desde ese movimiento con los otros participantes, el espacio y la música. En cada sesión se pueden encontrar contextos distintos, varios salones de baile, implementos, iluminación y proyecciones que interactúan con el movimiento, existe la invitación de bailar con los ojos vendados, pies descalzos, pequeños factores que modifican el espacio y, por lo tanto, la manera de actuar de las personas. Esta iniciativa lleva más de un año de funcionamiento, logrando convocar a 150 personas por sesión y llevar a cabo sesiones extraordinarias en el Centro Cultural Gabriela Mistral, contando con la participación de 200 personas, y Centro Cultural Espacio La Moneda, donde participaron 500 personas. 

 

Para Colectivo Gamera la identidad corporal es un eje para las investigaciones en torno a la cultura, entendiendola como un conjunto de conductas que resultan de las decisiones políticas, económicas, artísticas, religiosas y tecnológicas. 

 

El trabajo llevado a cabo por Colectivo Gamera es un interesante punto de análisis, y de ir generando ese ser cuerpo en la sociedad, ya que apunta a la experiencia misma y al cotidiano de los habitantes, en este caso, de la ciudad de Santiago. Es una clara invitación que no genera un distanciamiento con ellos que bailan y yo que observo, si no que, con materiales simples, cotidianos y cercanos a las personas, ellos mismos son los que llevan a cabo la actividad, en este caso especial, el movimiento. 

 

     “Baila como quieras”, es una propuesta clara donde es posible  hacer un puente entre disciplinas, en este caso patrimonio y danza, que nos invita a observarnos y definir desde dónde construimos el patrimonio, y en qué lugar está lo relevante para ser y hacer el contexto social en el cual vivimos. 

 

Bailar es una acción Visible de la Vida

 

El movimiento es una acción visible de la vida

 

El cuerpo es una acción Visible de la vida

 

Nota

 

Este texto nació como parte del diseño del proyecto final para obtener el diploma de Investigación y Gestión del Patrimonio Cultural, impartido por la Facultad de Antropología de la Universidad Alberto Hurtado, cursado el segundo semestre del año 2017. Es un punto de inicio para investigaciones posteriores de Inciso Subterráneo. 

 

Equipo Gamera/Baila Como Quieras

 

Directiva: Victoria de la Parra

 

Max Murillo

 

Macarena Gutiérrez

 

Jefa técnica: Antonia Valladares

 

Asistencia: Celine Fercovic

 

Felipe Castro

 

Federico Palma