Patrimonio Cultural como un organismo autónomo en constante relación con la sociedad que lo construyó.

Nota

 

Este es el primer trabajo entregado en el Diplomado Gestión e Investigación del Patrimonio Cultural de la Universidad Alberto Hurtado, Facultad de Antropología.

 

Henri Bergson[1] se refiere al cuerpo como un límite moviente entre el porvenir y el pasado, como un punto móvil que nuestro pasado lanzaría innecesariamente a nuestro porvenir.

 

Tomando en cuenta dicha reflexión en torno al cuerpo como organismo que articula y permite el flujo constante de la relación entre pasado y futuro, en un presente que es cuerpo, se puede definir Patrimonio Cultural como:

 

Espacio en donde se sitúa una constante relación/conversación entre pasado, presente y futuro, respondiendo y haciendo reflejo de qué es lo que toma importancia en nuestra historia para que nos identifiquemos en ella, siendo capaces de construir identidad, sociedad y sentido. El patrimonio es importante en tanto hace sentido en el presente que se habita, recopilando elementos del pasado y logrando así generar un porvenir donde los sujetos, entonces la sociedad, quieran ir a habitar.

 

Mirar el Patrimonio como un cuerpo en el presente, que hace del pasado un sentido para el futuro, nos permite volver a situarnos como sociedad en la duración, en generar una temporalidad propia de la sociedad en la que habitamos. El trabajo siguiente quizás sea ser capaces de percibir ésta temporalidad y tener un real habitar en el tiempo, ¿cómo lo percibimos?, ¿como lo reflejamos?, ¿cómo lo hacemos concreto?

 

No hay que perder de vista que el Patrimonio es algo que construye la sociedad en sí, nosotros, por ende pertenece al colectivo, a pesar de que en ocasiones no provenga específicamente de uno como sujeto, de una historia en particular, genera una identidad colectiva a la cual acudir. Aunque también puede existir un patrimonio individual, de la historia o la herencia de cada uno, que habla de nuestra historia familiar, estoy haciendo referencia al patrimonio que surge de procesos históricos sociales.

 

 


 

[1] (París, 1859 - 1941) Filósofo francés. Llamado el filósofo de la intuición, Bergson buscó la solución a los problemas metafísicos en el análisis de los fenómenos de la conciencia. En el terreno filosófico, reactualizó la tradición del espiritualismo francés y encarnó la reacción contra el positivismo y el intelectualismo de finales de siglo.

 

El uso de Henri Bergson como referente responde a la decisión propia de tenerlo como filósofo de cabecera creativa.